Thursday, June 4, 2009

A qué le temes... perrita


Tengo miedo de que un día se me escape el alma y corra por las calles gritando que la tengo desnutrida. Tengo miedo de que me pida que la invite a un café y que le compre un vestido. Tengo miedo de que me haga prometer que nunca más lloraré, pero que trataré de reír menos, con una sonrisita disminuida y que muestre menos encía y más diente. Tengo miedo de que un día se me caiga un ojo y me lo digan... y yo no me lo crea. Me da espanto pensar qué pasaría si viniera un alienígena a pegarme la boca con la gotita, y ya no pudiera transmitir mis opiniones salidas de contexto y mis chismes de última hora. No sé si será adecuado que me la pase teniendo miedo... miedo a reír, a llorar, a mear, a cagar. Miedo a usar la falda muy corta... o muy larga. Miedo a tener el pelo muy largo y pisarlo, o muy corto y extrañarlo. Miedo a usar tacones y caerme... miedo a usar zapatillas y que me suden los pies. Miedo a tomar mucha agua y ahogarme... miedo a fumar mucho y quedar constipada para siempre. Miedo a la ausencia de bolsas para hiperventilar y miedo a dejar de comer chicle.

¿Sabes algo? Quisiera mandar todo a la mierda, pero la mierda me da miedo… y el miedo me da miedo.


Thursday, April 2, 2009

A mí... tú no me la vendes.



Qué bien se tapa la boquita para esconder esa sonrisita tan embustera, mientras suena que te suena el taco... tan alto niñita, te vas a caer (la abuela le grita, le grita y le grita). No le puedo quitar el ojo a tu cinturón de cuero, tan de vaca... tan brillante que me huele a carnicería de barrio alto (que no las hay, puros superhipermegamercados), ni a tu peinado peculiar y tan alto que ya choca en el techo con los medios tacos y la falda tan bailarina... me marea un poco si me preguntas y el gato quiere jugar con ella, pero tú le pegas y además usas cinturones de cuero de animalitos tiernos.

Hueles tan pulento que me dan ganitas de arrojar mi almuerzo por la boca, tanta vainilla y pupurrí, ¡Ay! Y tu carita de potito de guagua recién alimentada, brillante de escarcha y esos poritos tan perfectos tapados en base y rubor... ¡bah! En las fotos ni se nota qué tanto, si tu vida es como una foto. Si no estás gorda, quién te dijo, si te lo pasas con los deditos en tu boquita de lipgloss de cereza y quebraste el espejo porque andabas con SPM... qué es eso dice la abuela, yo usaba trapos y tú tienes la Kotex.

Oye no lo puedo creer, te las sabes todas y lo que no lo buscas en wikipedia. Es que la alta alcurnia sabe mucho, porque se leen la parte de atrás de los libros, me dijiste, y con eso ya se cachan todo el mundo y más todavía, si onda... vas todos los días a leerte la parte de atrás de un libro a la biblioteca... la abuela dice que te retan por mascarlo y mascarlo todo el día... ese chicle tan jugoso e irritante de mil sabores de berries del bosque y todo lo que sea rojo, frutal y con olor a prostituta.

Es que eres tan linda que me dan ganas de vapulearte y que vueles por el techo. Y te estoy mirando de cerca, así que a mí no me engañas mujerzuela... no me engañas.

Monday, February 23, 2009

Estoy llena de odio.


Tanto odio criminal me está matando, tantas malas caras consumen mi energía y poco a poco el odio de muchos se ha convertido en mi propio odio. Me corroe los sesos pensar que toda mi vida será así, que tendré que pelear contra el espejo hasta romperlo y seguir escribiendo idioteces penosas en un wordpad. Quizás exagero, quizás mi alma está un poco tonta y perceptiva, quizás me falta hacer más pipí y ahí se irá el odio, por el inodoro, como el vómito de los ebrios inconscientes a punto de coma etílico.


Pero no, necesitaré varias tazas de café y muchas cajetillas para lograr reconocer de una vez por todas que la culpa la tengo yo, no mis brazos ni mi estómago que ya revienta de reiteradas sobredosis.


¿Es que sabes? Todo el mundo me dice que exagero, que lo mío no es carencia, sino abundancia, pero nadie tiene la más mínima idea de lo que siento yo, que nací con el alma al revés y las patas chuecas. Si te das cuenta soy demasiado ególatra para reconocer cuál es mi maldad, cuál es mi pecado capital y qué demonios es lo que no me deja dormir, soy tan egoísta que escribo todo en primera persona y no me doy cuenta. Sin embargo, es más cómodo, expresar lo que siento, que inventarte una historia de un ser inexistente que surgirá desde lo más profundo de mi imaginación errante.


Al fin y al cabo, el espejo siempre será el culpable, las risitas tras la pared siempre serán mi historia, los papeles en el cráneo y los golpes no merecidos serán mi causa. Y ya el maquillaje no lo cubre, las gafas en invierno no son atractivas. Tampoco sirve el cuento de la caída idiota ni del golpe contra el mueble, eso ya no pasa. Tú me dices que no lo deje, que me quede y me lo aguante, que va a cambiar y que pronto las cosas volverán a ser de elefantes rosados y de música a medianoche. Pero ya estoy llena de odio, estoy harta de que huela mal y que me grite en la cara lanzándome todo su aliento a chochi de prostituta. No me gusta cuando me encierra ni tampoco su discurso de que no quería y que lo perdone.


Estoy llena de odio, y perdóname, si te confieso que soy culpable de mi propia felicidad, esa felicidad que me dio haberle enterrado un machete en su fofo cuerpo hasta que le sangrara la boca.


Perdóname, estoy feliz, estoy llena de odio y soy culpable.

Mente Aérea

Tengo una mente aérea y un alma blanda, tengo tics nerviosos y la panza llena de uñas. Siempre busco una explicación a todas las cosas que suceden a mi alrededor, incluyendo el qué demonios estoy escribiendo ahora. No entiendo qué me está pasando si todos los días me como mi chocapic con leche. Claro que influye el que tenga derecho a mirar por la ventana, fumarme un pucho y pensar en exceso, como también el hecho de que tararee todo el día canciones gays y me pinte las uñas con esmalte escarchado. Lo que pasa es que ahora tengo mucho tiempo y la vida me da momentos de let's come together, right now, oouuu yeah.

Como consecuencia, pienso huevadas constantemente y leo libros hasta la mitad porque me da pena terminarlos. Sé que esto no tiene ningún sentido para ti, que estás leyendo... pero sé que cuando sea una famosa escritora, leerás esto y dirás que es lo más cool del mundo, pues el dinero recaudado de la venta de mi libro irá para los alcohólicos anónimos. No tienes idea. No sabes que tengo un teclado espantoso, donde la Q y la W están unidas por un amor simétrico de quemadura de cigarro. Y entonces, yo te digo... sweetness, sweetness I was only joking y tú te quedarás pensando qué responderme para no quedar mal y dirás a diafragma, pulmón y esófago abierto and now I know how Joan of Arc felt.

Pensarás, entonces, que estoy loca y que la vida no alcanzó a repartirme neuronas que fueran muy amigas. No obstante, eres tú... querido lector, el que está cagado. Eres tú el que me sigue la corriente a cada letrita que uno con la otra, formando palabras que, a su vez, una con la otra forman estas frases que no tienen sentido alguno y que fueron fabricadas para ti, que estás leyendo con cara de idiota. Concluyo entonces, que tengo una mente aérea y un alma blanda, tengo tics nerviosos y la panza llena de uñas y blablablá.

Cerebral

Una tacita de té para calmar las ansiedades y dormir en paz, dos cucharadas almíbar para endulzar el corazón ingrato que bombea más rápido cuando suceden cosas de diversa índole, masticado de chancaca para la acidez mental y un limón con sal para verte más contento de lo que hoy estás. No soy una experta en imaginación cuando se trata de inventar mejorales para las sensaciones humanas que surgen desde un órgano que ni el mejor médico conoce, has de saber a cuál me refiero.

Todos se jactan de crear el mejor remedio para calmar los dolores del mundo, pero nadie ha esparcido su mentalidad sobre guatitas hinchadas de hambre ni mentalidades perversas de hombres matamundis. No, no hay pastilla para esos
múltiples males terrenales. Creo estar segura de que el mundo ya no gira como antes, que los días van de revés y pronto descubriremos el fuego.

¡Concéntrate! Este no es un tema para lanzar un fluido de tu conciencia, pero a veces me da nostalgia, una herida sobre otra y los parchecitos que ya no sirven, no importa cuan grandes sean, ya no sirven. Ya no sirve llorar porque las lágrimas sólo inundan y nublan la oportunidad de colocar un piececitomás adelante del que tienes atrás. El dolor de todos ya a nadie le importa, ¿en qué me he convertido? En un homo habilis egoísta, ¿o en una persona individualista?

No, no, pero espera, ¿hay algo bueno de todo eso? Sí, los dogmáticos asumen que cuando vayamos al patio del silencio encontraremos la salvación eterna y no volveremos a saber de los males planetarios. Sí, los caminantes de brillante-zapato aseguran que los planes reguladores, reformas, leyes, futuro, futuro y futuro del año 3025 quizás, tal vez, predomine la ausencia de doloruslagrimal. Sí, los pistoleros arios sostienen que la eliminación de androides generará un buen devenir para los críos.

Está todo enredado y quisiera no pensar en estas cosas, pero el mundo me obliga, los sueños me obligan y mi sangre me obliga.¿Tendrá esto alguna respuesta? ¿Hice alguna pregunta acaso?